LOS 12 ESCANDALOS MAS FAMOSOS DE LAS COPAS DEL MUNDO

ARGENTINA VS PERU
(ARGENTINA 78)

Por: Alejandro Mayorga (mundosoccer.com)

A través de las 17 ediciones de los campeonatos mundiales de futbol que se celebran cada cuatro años se han presentado situaciones polémicas y de escándalo que han permanecido en la mente de todos los amantes del balompié.

Hechos que influyeron en demasía para eliminar a un equipo o evitar que un cuadro "supuestamente chico" no progresara en tan prestigioso evento o rumores sobre sobornos por parte de altas esferas organizativas, incluida la FIFA, han estado, a lo largo de 70 años, presentes en el máximo torneo de futbol a nivel mundial.

Errores arbitrales garrafales, designaciones arbitrarias de silbantes en partidos clave y acontecimientos que ensuciaron el desarrollo del evento son expuestos aqui, en este reportaje que trata de mostrar lo que muchos han tratado de ocultar o que simplemente no son analizados a simple vista y que desgraciadamente han pasado desapercibidos dejando una profunda huella de frustración para los afectados, llámese jugadores, aficionados y a todo un país entero.

Son 12 los que presentamos. Claro que hay más, pero a juicio de mundosoccer.com esta docena es la más representativa y quizás más conocida por toda la afición del futbol. Países grandes y chicos, sin importar a que confederación pertenecen, han padecido de la "mano negra" que hay en la FIFA y de la cual nadie ha querido hablar. Y aquí se prueba que no son simples coincidencias.

El orden no implica que uno u otro sea más trascendente que los demás. Cada uno tiene su propia historia y su grado de dramatismo e injusticia para los actores involucrados que lo tienen como lugar principal en su memoria.

Argentina vs. Perú (21 de junio, ARGENTINA 1978)

Que futbolísticamente Argentina, a lo largo de la historia, ha sido mucho mejor equipo que Perú, estamos de acuerdo.

Que los jugadores argentinos tienen mayor capacidad fisica, técnica y mental que los peruanos, algo que les ha permitido desarrollar todo su potencial en los cinco continentes y convertirse en grandes exponentes del balompié a nivel mundial, estamos de acuerdo.

Que con el apoyo de 40 mil almas presentes la noche del 21 de junio de 1978 en el Estadio Rosario Central era casi imposible salir con un resultado positivo: estamos totalmente de acuerdo.

Pero que Argentina humillara y goleara a Perú 6-0, sabiendo de antemano que necesitaba cuatro goles para acceder a la final: ahí no estamos de acuerdo.

Siendo los andinos principales protagonistas de la primera ronda del Mundial de 1978, incluso consiguiendo un resultado sorpresivo cuando le ganaron 3-1 a Escocia (candidatos a ganar el título antes de que iniciara el torneo) en una demostración de calidad y excelsitud, era muy difícil imaginar que se derrumbaran de tal forma que en su último juego del evento encajaran seis goles en contra, así fuera contra el equipo local.

Fue un 6 de julio de 1966 cuando la FIFA otorgó la sede del onceavo Campeonato Mundial de Futbol a Argentina a disputarse en 1978.

El 3 de diciembre de 1976, un año y medio antes de iniciar la justa, la Junta Militar encabezada por el Teniente General Jorge Rafael Videla, que había tomado el poder mediante un golpe de estado en ese mismo año, creo el organismo denominado Ente Autárquico Mundial 78 con el fin de darle a todo el país, que se encontraba sumido en una de sus peores crisis económicas, y a sus visitantes una organización perfecta del máximo evento del balompié mundial.

Remodelación de estadios, construcción de tres inmuebles y un desarrollo total de la infraestructura logística, turística y de comunicaciones fueron la prioridad del gobierno.

Pero en la mente del General Videla, de sus colaboradores, del Comite Organizador y de todo el pueblo argentino estaba una meta más: Ganar el mundial a toda costa.

Tras una primera fase incierta, que incluyó una derrota ante Italia por un gol a cero, Argentina fue acomodada en el Grupo B de la segunda fase junto a sus archirivales Brasil, Polonia (tercer lugar en 1974) y Perú (equipo que para los críticos desarrolló el futbol más hermoso de la ronda inicial).

El encuentro entre las dos potencias sudamericanas concluyó con un decepcionante empate a cero y ambas escuadras derrotaron Perú y Polonia en la segunda fase de este mini-torneo.

Para la jornada decisiva, Brasil enfrentaría a Polonia y Argentina a Perú. Con tres unidades el camino a la final sería para los amazónicos o los gauchos. Aquí comenzó la controversia.

El polémico entrenador del "Scratch du oro", Claudio Coutinho y los delegados brasileños plantearon una reclamación con fundamentos.

El horario aprobado del torneo disponía que el encuentro entre Brasil y Polonia debería jugarse más temprano, así que, cuando Argentina y Perú saltaran a la cancha de Rosario Central ya sabrían el marcador.

Alegaban que eso constituía una ventaja antideportiva. Y sin tener voz de profetas tenían toda la razón.

El comite organizador y la FIFA hicieron caso omiso a la reclamación. Así estaba planteado y punto.

El 21 de junio en el Estadio General de San Martín en la ciudad de Mendoza la escuadra verdeamarelha despachó por tres goles a uno a la selección de Polonia.

La angustia inundó las almas del sequito de Videla, de los organizadores y de todo el pueblo argentino en general. La albiceleste debería ganar por cuatro goles de diferencia para llegar a la final.

El público presente sentía que Argentina era capaz de hacer el milagro, tenían confianza en su equipo pero enfrente estaba un cuadro peruano, que aunque venía a la baja y ya estaba eliminado del torneo por sendas derrotas ante Polonia y Brasil, trataría de salir con la cabeza alta del mundial.

Que equivocados estaban, para su fortuna.

Esa noche de Rosario, Perú fue un equipo diferente. Aunque al minuto de juego Juan José Muñante estrelló un balón en el poste que pudo ser la lápida para Argentina, los delanteros Oblitas y Cubillas fallaron antes de los diez minutos, opciones claras, que en otras circunstancias se hubieran concretado.

La zaga andina jugaba en cámara lenta, era superada con claridad por los embates de Kempes, Bertoni, Luque y Ortiz que con suma facilidad pisaban el área rival.

En el arco estaba Ramón Quiroga, sospechoso número uno de un supuesto "arreglo" ya que era originario de Argentina, propiamente de Rosario, pero nacionalizado peruano.

Cuando al minuto 20 del primer tiempo Kempes se llevó por velocidad a los centrales Rodolfo Manzo y Jaime Duarte con mucha facilidad y fusiló a Quiroga sin contemplaciones marcando el primer gol del encuentro pareció todo definido.

Porque a pesar que a los argentinos les faltaban tres goles más para eliminar a Brasil, la forma de jugar de Perú denotaba una falta de profesionalismo total.

Sin entrega, sin lucha y sin ambición, como si fuera un entrenamiento, y a veces ni eso, parecía que los andinos buscaran de cualquier forma ser un fácil escalón para las aspiraciones pamperas.

Cierto que Argentina era un muy buen equipo, muy bien dirigido y con mucha mística, convencido de sus alcances e integrado por una excelente generación de futbolistas, pero la forma en que consiguieron sus siguientes cinco anotaciones no son normales ante un equipo de envergadura importante como Perú.

Anotar un gol de cabeza casi al borde del área, sin marca alguna, con total complacencia del arquero Quiroga que pudo haber detenido el esférico fue aseveración de lo nque vendría después.

En el segundo lapso Argentina marcó cuatro goles, todos ellos de manera fácil, sin una barrida de por medio que inquietara o estorbara siquiera a los delanteros.

El jugador Rodolfo Manzo, en tres de estos cuatro tantos, fue un cómplice más de la eliminación de los brasileños.

Sin meter la pierna fuerte en un partido de segunda ronda de mundial, dejando que el balón recorriera toda el área sin despejarlo y observando placidamente como Kempes y Luque se regodeaban frente a Quiroga, el defensor peruano es de los más sospechosos.

Al igual que el finado técnico Marcos Calderón y varios jugadores más, incluyendo figuras legendarias del futbol peruano como César Cueto, Jose Velázquez, Héctor Chumpitaz o Percy Rojas.

Ciertamente Perú venía a la baja en el campeonato ya que Brasil les había pasado por encima con facilidad, aunque los tres goles que encajaron esa tarde fueron producto de jugdas a balon parado (2 tiros libres y un penal), pero la manera en como encararon el duelo contra Argentina generó y seguira generando por mucho tiempo muchas dudas.

Noche inolvidable para los argentinos, de humillación para los peruanos y de robo y ultrajo para los brasileños, el 21 de junio de 1978 quedará para siempre como uno de los duelos mundialistas más polémicos registrados en la historia de las Copas del Mundo y la duda e incertidumbre seguirán en el aire hasta que los actores principales hablen claro y destapen uno de los hechos más bochornosos del futbol internacional.

Fotos tomadas de: Los mundiales de futbol y la Copa 82


 

 
 
©1999-2001 MundoSoccer,Inc. Todos los Derechos Reservados
 
Futbol Mexicano Futbol Español Futbol Inglés Futbol Italiano Futbol Francés Futbol Holandés Futbol Aleman
Editorial
 
Entrevistas
 
Reportajes
 
El Aficionado
 
Columnas
 
Programación TV
 
¿ Sabías Qué ?
 
Túnel del Tiempo
 
Héroes Mundialistas
 
16.4.2001
 
 
México
 
 
Torneos de Liga
 
Torneos de Clubes
 
 
Torneos de selecciones
 
 
Busca
 
 
 
Tienda | Staff | Entretenimiento | Chat